Frutas y vegetales frescos por más tiempo

Conservar AlimentosUno de los tantos retos que tenemos viviendo en la urbe es lograr obtener y luego mantener los alimentos frescos. El huerto nos echa una manito en lo primero. Pero luego ¿cómo hacemos para mantenerlos?  porque lo mas común es que nuestros cultivos maduren juntos en una determinada estación o que se llenen de frutas en un mes para luego echarse a perder, si no logramos consumirlos a tiempo.

Mis papás y mis suegros han tenido huerto toda su vida, y conocen muchas técnicas de conservación de verduras y frutas. Hay técnicas más elaboradas como la  jalea y el almíbar (conservar con azúcar) o los pickles – encurtidos (mantener con sal y vinagre). Pero también existen unos “trucos” rápidos para hacerlos todos los días. Aquí se los dejo:

  1. Dé a sus berrees un baño caliente

    Incluso refrigerándolas, las bayas si no las comemos, pueden podrirse durante la noche. Una manera de detener la aparición del hongo, es dando a sus bayas un baño caliente antes de guardarlas.  Este proceso se le llama “termoterapia” y consiste simplemente en sumergir y agitar las bayas en su cesta de plástico en una olla de agua caliente. El agua caliente matará las esporas de hongo y las mantendrá frescas durante más tiempo.

  2. Para las fresas, arándanos y frambuesas es mejor un baño en 125 grados por 30 segundos. Tras el baño, los frutos se deben extiender sobre una toalla para que puedan respirar y luego almacenarlos.

  3. Mantenga los tomates lejos de la nevera

    Los tomates son un alimento básico para la mayoría de nosotros durante todo el año, y evitar que se pudran puede ser difícil. Poner los tomates en el refrigerador puede parecer una forma más segura de mantenerlos frescos por más tiempo, pero es un equívoco. Uno de los errores más comunes de almacenamiento de alimentos es mantener los tomates en el refrigerador. Mantenerlos en temperaturas frías les libra de su sabor y su textura y esto sucede en sólo un par de días. En lugar de meterlos al refrigerador, póngalos en un recipiente cubierto con una toalla de papel (toalla nova) con los tallos hacia arriba. La parte más tierna de la fruta es directamente alrededor del tallo, por lo que ésta parte es más probable que presente hematomas, lo que conduce a la putrefacción. La temperatura es otro factor importante al almacenar los tomates. Es preferible la temperatura ambiente, mantenerlos alejados de fuentes de calor y luz solar directa. Y si todavía no estás consumiéndolos tan rápidamente como esperas, no los muevas en el recipiente para evitar magulladuras. Los tomates deberían durar por lo menos una semana.

  4. Envuelva los vegetales de hojas verdes

    Las verduras de hojas verdes deben ser consumidas dentro de 1-2 días de la compra para garantizar tanto la frescura como todos los nutrientes que de ellas provengan. Pero si usted va a almacenar estas verduras, la mejor manera de prolongar su vida es envolver las hojas sin lavar en una toalla de papel (toalla nova) para que la toalla pueda absorber el exceso de humedad. Si las hojas retienen el exceso de humedad, se pudren rápidamente. Después de envolver en la toalla de papel ponerlos en bolsas de plástico y guárdelas en la nevera. Recuerde que debe tirar las hojas podridas del racimo antes de almacenar y mantener diferentes variedades en bolsas separadas.

  5. Actualizar la lechuga y hierbas con un baño de hielo.

    Si los vegetales verdes se han empezado a marchitar debido a la temperatura fría de la nevera, usted puede fácilmente actualizarlos, dándoles un baño de hielo. Simplemente coloque las hojas de lechuga o hiervas en un recipiente grande de agua con hielo y agitar los verdes un poco para revivirlos. En uno o dos minutos despertarán y lograrán una apariencia fresca y nueva!

  6. Congelación de frutas y verduras.

    Si sobreestimó la rapidéz con que podía consumir sus compras, corte las frutas maduras y vegetales y congélelos para su uso en una futura ocasión. Se pueden congelar frutas y verduras tales como; pimientos, judías verdes, brócoli, coles de brusela, repollo, apio, pepinos, cebollas, berenjenas, setas, fresas, arándanos, plátanos… y la lista continúa! Sólo asegúrese de blanquearlos en agua caliente antes meterlos en la nevera a temperaturas bajo cero. El blanqueo neutraliza las bacterias presentes en los alimentos, lo que retrasa el deterioro.

  7. Refrigere los plátanos maduros.

    Siempre ha sido un mito que meter los plátanos al refrigerador hace que se echen a perder más rápido. El tema es que un plátano en la nevera puede adquirir una cáscara de color marrón o negro en tan sólo unas pocas horas, pero lo que está más allá de la piel sigue estando perfectamente comestible. La temperatura fría de la nevera despierta una enzima que se encuentra en los plátanos que termina por oscurecer su cáscara. Sin embargo, el frío también mantiene el plátano perfecto en su interior. Si usted es adversa a pelar un plátano ennegrecido, trate de poner los plátanos maduros en una bolsa plástica y selle la bolsa antes de colocarla en el cajón de la nevera. Este pequeño truco mantendrá su aspecto más agradable a la vista.

A continuación les dejo otro post de conservación de las hierbas de tu huerto: Conservación de hierbas

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