Asociación de cultivos: La Huerta Pironga

portada mayoHoy vamos a empezar hablando de algo que mencionamos muy por encima en el último post: la asociación de cultivos, en especial con plantas aromáticas y medicinales.

La asociación consiste en cultivar juntas diferentes plantas, que por sus características especiales, se asocian entre sí de manera simbiótica, produciendo beneficios para todas ellas. Quizá una de las más conocidas sea la asociación precolombina, que consiste en plantar juntas maíz, judías verdes y calabaza. De esta forma, la judía trepa por el maíz mientras la calabaza produce sombra para el conjunto. Unas plantas ayudan a las otras.

 Salvia

Con las aromáticas ocurre lo mismo. Aparte de su valor en el huerto como repelentes de mosquitos, como atrayentes de insectos polinizadores o cualquier otra función propia, también nos sirven para asociarlas con algunos de nuestros cultivos. Por ejemplo, la albahaca, además de poder usarla como ingrediente culinario, también se asocia muy bien con los tomates o pimientos. O la capuchina y la borraja, que asocian con la calabaza.

borraja

Nosotros tenemos plantadas muchas de estas plantas aromáticas o medicinales: la borraja, que atrae a los insectos polinizadores; la albahaca, que asociamos con tomates y pimientos; la caléndula, que utilizamos para hacer cremas caseras y ponemos junto a las berenjenas; el romero, orégano, perejil, salvia, menta, etcétera.

calendula, perejil

La mayoría de estos cultivos se ponen más o menos por estas fechas (primavera). Como los tomates y pimientos que estamos plantando en los últimos días. Ahora es la fecha perfecta para poner el grueso de estas hortalizas, al igual que las de berenjenas, calabacines y calabazas. También se están empezando a plantar los melones y sandías.

calabacin

Aunque cada hortelano lleva su ritmo, con la primavera bien entrada y la seguridad de que ya no van a volver los días de frío, este mes es el de la “postura”, que es como dicen en la zona al acto de plantar las hortalizas.

Mayo también es el mes en que comienza la temporada de riego en Arroyo. Hasta esta fecha el huerto se ha mantenido con el agua de lluvia y el rocío que queda tras las noches más frescas. También con agua que se recolecta en los días de lluvia y con la de los pozos de la zona si ha hecho falta. Pero a partir de este mes el calor empieza a apretar en serio y las plantas necesitan agua en cantidad para poder mantenerse.

riego

Algunos recordaréis que el riego en nuestro pueblo es por inundación, a través de acequias que reparten el agua a manta a las distintas huertas. Hace unos 10 días dimos el primero y esta semana, quince días después daremos el segundo.

Regar de forma tan espaciada nos obliga a mantener muy bien cuidada la tierra, procurando conservar su humedad el máximo tiempo posible. Una forma de conseguir esto es no dejar que la tierra se agriete y que no se cree una costra dura en su capa más exterior, pues esto no permite la circulación del aire y provoca una mayor evaporación del agua que hay en el interior.

Para evitar esa costra, los hortelanos arroyanos nos enseñaron que tres o cuatro días después del riego, cuando aún hay humedad en la tierra pero ya se puede pisar en ella sin hundirse, hay que darle un pequeño repaso a toda la huerta, ya sea con una rastra o una azada, descortezando la tierra, es decir, quitando esa costra de la que hablamos.

La sabiduría popular dice que este acto equivale a un riego, un riego muy necesario en unas huertas que solo tienen contacto con el agua cada 15 días. Además, con esta “zacha” o “rastra”, logramos otra tarea fundamental: ir quitando esas pequeñas hierbas que nacen de forma abundante tras los riegos y que si dejamos en la huerta pueden competir con nuestros cultivos por los recursos del suelo.

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